La vida del Chapo Guzmán, una mina de oro para programas de espectáculos

La vida del Chapo Guzmán, una mina de oro para programas de espectáculos

Espectáculos
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Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera se ha convertido en todo un movimiento contracultural, pues su vida se ha convertido en un modelo aspiracional no sólo en su natal Sinaloa.

Desde que se descubrió su reunión con los actores Kate del Castillo y Sean Penn pasó a ser material no sólo de las páginas duras de los periódicos nacionales, sino también de los programas y revistas de espectáculos.

Al narcotraficante , actualmente preso en los Estados Unidos, siempre le gustó llamar la atención, y su intención de que se filmara una película sobre su vida fue el hecho lo llevó a ser material de tabloides que se burlaban de los mensajes a través de los cuales se comunicaba con la actriz y de la forma en que ella nunca respondió a sus presuntos coqueteos.

Las narcoseries basadas en su vida, como El Chema, de Telemundo, y El Chapo, de Netflix, próxima a estrenarse en Latinoamérica, hicieron que medios de espectáculos indagaran, también, sobre aspectos personales, entre ellos, su vida amorosa.

La revista People en Español entrevistó recientemente afuera de la Corte de Nueva York a Rosa Isela Guzmán Ortiz, una presunta hija del capo que, en más de una ocasión, ha concedido entrevistas a programas de la farándula.

La semana pasada llegaron a manos del programa de espectáculos El Gordo y la Flaca, de Univision, unas fotografías en las que el capo aparecía con Rubí Quiroz, una supuesta novia, con la que había engañado a su esposa.

El interés de los espectáculos en "El Chapo"

Eneas Mares, experto en imagen y relaciones públicas, considera que la figura de Guzmán Loera empezó a ser más mediática a partir de 2011, cuando la revista norteamericana Forbes lo incluyó por primera vez en su lista de los hombres más ricos del mundo.

Pero el capo de entonces no es el mismo de ahora. "No es de extrañar que esté en programas como Ventaneado –una emisión mexicana de farándula- o El Gordo y la Flaca. Saben que vende y sin necesidad de estar relacionado con actrices o modelos. Ellas ya pasan a segundo plano, a menos que se le conozca a alguien a nivel mediático, como la propia Kate del Castillo", dijo Mares a Infobae.

Por otro lado, la entrevista que le concedió a Sean Penn en 2015 para la revista Rolling Stone le dio la vuelta al mundo y puso a Guzmán Loera al nivel de los célebres actores y rockeros que aparecen en la publicación. "A este relato se suma un supuesto amorío con una actriz de gran reputación, como Kate del Castillo, el resultado es que se eleva la figura a un grado de ícono pop".

Pero Mares y Mónica Maristain, prestigiosa periodista de cultura y espectáculos, llegan a un conclusión: no sería casual que en la medida que se acerca el estreno de la serie de Netflix El Chapo en América Latina, su exposición en los medios especializados en farándula sea más frecuente.

"Me parece que hay notas compradas o tendenciosas, que tienen que ver con esto porque la serie –de Netflix– ya se estrenó en los Estados Unidos y ahora la piensan estrenar en Latinoamérica", expresó Maristain.

No obstante, afirma que Guzmán Loera siempre fue una figura atractiva para el espectáculo y más ahora que salió del mito a partir de su reunión con Kate del Castillo y Penn. Sin embargo, advierte que el periodismo no debe ayudar a mitificarlo, ya que se trata de una figura dedicada a un negocio en el que han muerto miles de personas.