En 2010, con un presupuesto de 250,000 pesos era posible adquirir la mayoría de los modelos de automóvil que se comercializaban en México, según informa Motorpasión México. Esa cifra representaba un poder de compra que hoy, más de una década después, apenas alcanza para comprar el vehículo más económico del mercado, evidenciando una pérdida significativa de capacidad adquisitiva para los consumidores.
Evolución del poder de compra
El valor de 250,000 pesos ha perdido fuerza frente a la inflación general y, en particular, a la inflación del sector automotriz. El aumento sostenido de los precios de los autos nuevos y usados ha reducido considerablemente la cantidad de unidades que se pueden adquirir con esa cantidad de dinero, lo que obliga a los compradores a reconsiderar sus opciones y a buscar alternativas de menor costo.
Comparación de precios en 2010 y 2024
En 2010, la gama media de automóviles rondaba los 200,000 a 300,000 pesos, lo que permitía a los compradores elegir entre varias marcas y versiones. En la actualidad, el rango de precios de los modelos nuevos comienza alrededor de los 300,000 pesos y supera fácilmente el millón de pesos en versiones equipadas, mientras que el modelo más barato disponible se sitúa justo por encima de los 250,000 pesos, lo que muestra una brecha creciente entre la oferta y el poder de compra tradicional.
Factores que influyen en la inflación automotriz
Varios elementos han contribuido al encarecimiento de los automóviles: la depreciación del peso frente al dólar, el aumento de los costos de materias primas como el acero y el aluminio, y la incorporación de tecnologías de seguridad y eficiencia que elevan el precio de fábrica. Además, la demanda interna y la escasez de componentes electrónicos han generado presiones al alza, impactando tanto a los fabricantes como a los distribuidores.
Impacto en los compradores potenciales
Para los consumidores que buscan su primer vehículo, la reducción del poder de compra implica postergar la adquisición o recurrir al mercado de autos usados, donde los precios también han subido. La necesidad de financiar una mayor cantidad de dinero afecta la capacidad de ahorro y aumenta la carga financiera de los compradores, limitando sus posibilidades de acceder a modelos más modernos o con mejores equipamientos.
Perspectivas para el mercado de autos usados
El segmento de segunda mano se vuelve más atractivo, aunque también ha experimentado alzas de precios. Según Motorpasión México, la tendencia sugiere que la brecha entre el poder adquisitivo de 250,000 pesos y el costo de los vehículos seguirá ampliándose, a menos que se implementen políticas que estabilicen la moneda y reduzcan los costos de producción, lo que podría equilibrar nuevamente la relación entre ingreso y gasto en el sector automotriz.


