Con Visión en la Cima
Por: Tony Romero
Soy el Tony,
y el Tony está de vuelta.
Les vengo a hacer frente
a los que me cerraron la puerta.
Las abren o las abro,
traigo buenas herramientas.
Quiero mirar sus ojos
mientras les digo la neta.
Soy el Tony,
y el Tony está de vuelta.
Traigo pluma afilada
y cargando mi libreta.
En ella van mis rimas,
las que explotan cabezas,
las que pegan bien fuerte
y jamás echan reversa.
Me encuentro activado
y listo pa’ la acción,
y jamás voy a correrle
por miedo a ningún cabrón.
A un buen tiro limpio
jamás le digo no.
No la juego a ser fiera,
pero no soy un rajón.
Si me andan buscando,
les doy mi dirección.
Verán que al encontrarme
me van a pedir perdón.
Fue por allá en mi barrio
que la clica me enseñó
a siempre responderle
al que se siente bravucón.
Si empiezas a dejarte,
de seguro te irá peor:
serás ese cobarde
sin lealtad y sin honor.
Si llegan a atacarme
por la espalda y a traición,
después voy a volver
a cobrarme esa acción.
Mi fuego está encendido
y se mezcla la ambición
con esfuerzo en el alma;
cumpliré cualquier misión.
En lo alto de la cima
está puesta mi visión,
y cuando yo la alcance
se va a sentir bien chingón.
