En una reunión celebrada en la Ciudad de México, diplomáticos y activistas latinoamericanos expresaron su apoyo a la posición del gobierno cubano y pidieron cerrar filas ante lo que describieron como una “asfixia” ejercida por Estados Unidos.
Reunión en la Ciudad de México
El encuentro, convocado por organizaciones de la sociedad civil y embajadas de países afines, contó con la presencia de representantes de varios gobiernos y de colectivos que defienden la soberanía nacional. Según informó La Jornada, los asistentes coincidieron en la necesidad de una respuesta conjunta frente a las sanciones y presiones económicas que, a su juicio, buscan debilitar al régimen cubano.
Demandas de los participantes
Los participantes solicitaron al gobierno mexicano que facilite la cooperación con La Habana y que, en foros internacionales, se denuncie la política de “asfixia” de EE. UU. Asimismo, pidieron la creación de canales de diálogo que permitan contrarrestar las medidas unilaterales que, según ellos, vulneran el principio de no intervención.
Reacciones de la comunidad internacional
Si bien la nota de La Jornada no menciona declaraciones oficiales de otros países, se señaló que la postura adoptada por los diplomáticos presentes podría influir en la agenda de la Organización de Estados Americanos y en futuras cumbres bilaterales. La ausencia de respuestas de gobiernos europeos o latinoamericanos se destacó como un elemento a observar.
Implicaciones para la política exterior mexicana
El llamado a cerrar filas con Cuba plantea un reto para la política exterior de México, que tradicionalmente ha mantenido una posición de “no intervención” y de diálogo abierto con la isla. Analistas citados por La Jornada advierten que una postura más alineada con La Habana podría generar tensiones con Washington, aunque también reforzar los lazos con países que comparten una visión crítica de la política estadounidense.
Perspectivas y próximos pasos
De acuerdo con la información disponible, los organizadores esperan que la iniciativa se traduzca en acciones concretas, como la presentación de proyectos de cooperación económica y cultural, y en la solicitud formal ante organismos multilaterales para revisar las sanciones contra Cuba. La Jornada concluye que el éxito de esta propuesta dependerá del respaldo que reciba tanto en México como en la comunidad internacional.

