Hay de grasas a grasas. No todas son malas. La grasa parda, también conocida como grasa marrón, es un tipo especial de tejido adiposo que se activa cuando uno se enfría. Es capaz de producir calor para ayudar a mantener la temperatura corporal incluso en condiciones de muy bajas temperaturas.
Los bebés nacen con grandes cantidades de grasa parda, principalmente alrededor del cuello y en el torso. Es una estrategia de la naturaleza para ayudar a la supervivencia de los más pequeños en sus primeros meses de vida. A medida que la persona crece, este tejido adiposo va disminuyendo. Pero, aunque antes se creía que finalmente desaparecía, se ha constatado que los adultos siguen conservando ciertas cantidades de grasa parda.
La grasa parda contiene muchas más mitocondrias que la grasa blanca (aquella que suele acumularse en el abdomen). Las mitocondrias son los “motores” del tejido adiposo marrón, que queman calorías para producir calor. Es por eso que ha despertado el interés de los investigadores, que han estudiado su capacidad de ser una herramienta natural para bajar de peso.
Si bien los estudios realizados son preliminares, los resultados son alentadores y sugieren que, sabiendo cómo activar la grasa parda, es posible usarla para bajar de peso,
Entre los distintos estudios que se han realizado, estas estrategias para activar la grasa parda son los que han dado mejores resultados.
1. Hacer ejercicio
Más allá del bienestar físico y mental que conlleva hacer ejercicio, un reciente estudio demostró que también ayuda a convertir grasa blanca en grasa marrón, lo cual implicaría que la actividad física no sólo ayuda a perder peso mientras se hace, sino que también ayuda a seguir bajando de peso incluso después de haber terminado.
2. Reducir la temperatura en casa
Bajar un par de grados el termostato de casa puede ser una gran manera de activar la grasa parda. Hipótesis que ha sido verificada en un estudio en el cual varios jóvenes tuvieron que pasar durante seis semanas dos horas diarias en una habitación con una temperatura algo superior a 17 grados. Los resultados mostraron que, a medida que pasaban los días del experimento, cada vez gastaban más calorías para mantener la temperatura corporal, lo cual indicó a los investigadores que durante ese tiempo aumentó número de células grasas marrones.
3. Estimular la producción de melatonina
La melatonina es conocida como la hormona que regula el sueño, pero recientemente se ha descubierto que también tiene influencia en la creación de grasa marrón. Así lo demostró un estudio experimental de la Universidad de Granada.
Aunque existan diversos métodos artificiales para aumentar este componente, conviene recordar que no hay mejor forma para regularla que recibir luz solar durante el día.